El fondo
Según un artículo publicado ayer por el Wall Street Journal, el banco central de Estados Unidos (la Federal Reserve) va a continuar con sus políticas monetarias expansionistas a pesar de que las tasas de interes ya están casi en cero y a pesar de que muchos funcionarios de la Fed y economistas opinan que lo que podía hacer la política monetaria ya está hecho.
Ante los rumores de esta nueva expansión Thomas Hoenig, el presidente del Banco de la reserva Federal de Kansas City, había dicho el lunes que una política fiscal más expansiva era un “pacto con el diablo”.
La Reserva Federal es manejada por un comité de representantes de los doce bancos regionales de reserva federal. De los doce solo cinco pueden votar y esos votos se rotan anualmente. En los próximos meses varios representantes opuestos a este tipo de políticas van a tener poder de voto: Narayana Kocherlakota de la Reserva Federal de Minneapolis, Richard Fisher de Dallas y Charles Plosser de Filadelfia.
La razón de la oposición es que si las tasas de interés están cercanas a 1%, una expansión adicional de la liquidez (de los saldo monetarios reales) no va a bajarlas mucho más y no va a lograr su cometido de aumentar ni el consumo ni la inversión. Tanto el consumo como la inversión están deprimidos por las expectativas negativas de consumidores e inversionistas acerca del futuro de la economía, no porque las tasas de interés estén altas.
De modo que lo más posible es que esta expansión no logre aumentar la demanda agregada interna y así sacar a la economía de EEUU de la recesión y, más bien, está preparando el camino para una inflación de dos dígitos en un par de años. Por ahora no hay riesgos de inflación dado que la demanda está deprimida y el PIB bajo el potencial. Pero el dinero que la Fed saque al mercado se va a quedar ahí y cuando la demanda aumente va a haber presiones inflacionarias.
La forma
No solo es extraño ese exceso de expansión de la liquidez sino que la forma de hacerla también es muy irregular: la Reserva Federal va a comprar bonos del Tesoro directamente al Departamento del Tesoro en vez de comprarlos en el mercado secundario, con lo cual además le está prestando directamente dinero al gobierno de EEUU. Este procedimiento es ilegal en casi todo el mundo; la razón es que si los Bancos Centrales le compran bonos directamente a los gobiernos, estos ultimos podrían poner a los bancos centrales a financiar el presupuesto a punta de emisiones de bonos, que los bancos centrales compran a punta de emisiones excesivas de dinero, lo cual ha causado en el pasado muchos episodios de hiperinflación en diferentes países.
Al parecer la Reserva Federal va a comprar bonos con vencimientos entre dos y diez años.No se sabe cuanto van a comprar, pero se especula que será de alrededor de un billón de dólares durante el próximo año o USD 250 mil millones trimestrales.
William Dudley el presidente de la Reserva Federal de Nueva York calcula que una compra de 500 mil millones de dólares tiene el mismo impácto en la economia que un reducción de 0,5 a 0,75% en las tasas de los Treasuries.
Porqué?
Según el Wall Street Journal y declaraciones de Bernanke en el pasado, la idea de esas expansiones es bajar las tasas de interés de largo plazo. Si la Reserva Federal compra bonos hace subir su precio, y si el precio del bono sube sus rendimientos (su tasa de interés) bajan. Las tasas ya están bastante bajas; la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años ha caído del 4% en abril a 2.6% actualmente. Las tasas de los prestamos hipotecarios, muy ligadas a la tasa de los “treasuries” a diez años han caído a sus niveles más bajos en cuarenta años.
O sea, el gobierno de Estados Unidos está generando más inflación en casa y más devaluación del dólar en todo el mundo. En vez de arreglar ellos sus problemas de exceso de gasto, lo que van a hacer es perjudicar al resto del mundo a punta de disminuir nuestras exportaciones y aumentar nuestras importaciones. Así se lesiona el aparato productivo de los países del tercer mundo con productos artificialmente baratos y mejoran el aparato productivo de ellos a punta de encareer artificialmente muchos productos que el resto del mundo exporta para que no puedan competir.
Cosa que no se veía desde los años setenta cuando el gobierno de Nixon hizo una expansión similar en medio de una recesión y la guerra de Vietnam. Tras esa expansión se desató una guera de divisas a nivel mundial. Guerra cuyas primeras escaramuzas estamos comenzando a ver.
Filed under: Uncategorized